CAPITULO 1:
Origen y desarrollo de la psicologia comunitaria
La psicología es una ciencia relativamente nueva, desprendida de la filosofía a partir del siglo XVIII, a raíz de las doctrinas filosóficas del empirismo, que empezó a comprender la conducta humana como una serie de estímulos y respuestas determinadas por nuestra biología. En esta parte se narran el como nace la psicologia comunitaria de dos ámbitos: La de América Latina y Canadá y los EE.UU, el libro lo hace de esta forma ya que en la transición de la psicologia comunitaria nace esta reivindicación efectuada a partir de textos producidos en EE.UU y acríticamente adoptados en el resto de nuestro continente, donde nace el desarrollo de esta subdisciplina científica. Entonces, se produjo simultáneamente otro tipo de movimiento social: al lado de las juntas
controladas por partidos políticos surgieron asociaciones y agrupaciones motivadas por
necesidades vividas y sentidas colectivamente y por el deseo de producir una transformación, no
sólo del ambiente, sino también de los individuos y de la relación entre ambos. Se constituyeron
así organizaciones privadas, algunas de base religiosa, orientadas por la necesidad de transformar
su hábitat y su modo de vida, y de ejercer influencia en la producción de esa vida. Ese movimiento
social independiente ha sido tan importante que para mediados de los años ochenta se hablaba de
la ocupación por esas organizaciones, del espacio político hasta entonces controlado por los
partidos (de cualquier signo). Ante esto, no tardaron en producirse reacciones tales como la
creación de asociaciones oficiales paralelas, campañas de desprestigio y aun de hostigamiento por
parte de los partidos desplazados. Por esta razón se describe en el articulo como surge el campo psicológico comunitario en nuestros países, presentando la evolución bastante amena en algunos aspectos, aunque al principio de Latinoamérica surge la dificultad tradicional para la transferencia de conocimientos que ha caracterizado a la P.C en muchos lugares de nuestro continente y también de Europa, a la final del capitulo se analiza mas ampliamente un caso Venezolano, por que muestra la complejidad del campo comunitario y su actuar y como en el pueden competir, enfrentar y coexistir varias tendencias, generando a la vez una cultura comunitaria.
Preguntas para reflexionar sobre psicologia y comunidad
• ¿Por qué no se desarrollaron formas de psicología comunitaria (entendida como una disciplina
sistemática, no como prácticas aisladas) en América latina antes de la década del setenta?
No se desarrollaron formas de psicología comunitaria como una disciplina porque no nace directamente como tal si no que surge de la disconformidad de la piscología social, predominante, individualista y que practicaba con máximo cuidado la fragmentación, sin dar aún respuesta a los problemas sociales. Asimismo, por la dificultad para transferencia de conocimientos, es decir se dio una serie de movimientos sociales que difundían ideas políticas y económicas. Y a finales de los años 50 empezó a producirse una sociología comprometida, militante, dirigida a los oprimidos dando un énfasis a lo individual.
• ¿Qué instituciones sociales podrían haberse visto amenazadas por el desarrollo de una
psicología comunitaria? ¿Cuáles se habrían visto fortalecidas?
Las que se han visto fortalecidas son las ramas de la salud comunitaria, de la psicología ambiental comunitaria y de la psicología educativa comunitaria, entre otras. Por el contrario, no parece haber instituciones amenazadas.
• ¿Ha seguido la psicología comunitaria en su desarrollo teórico-práctico algún patrón específico?
¿Qué tipo de patrón es ése, si lo hay?
• Práctico-teórico: se ocupa de construir un cuerpo de conocimientos íntimamente relacionados,
cuyo contenido conforma el producto de una praxis que genera acción, modos de hacer y
explicaciones e interpretaciones sobre los mismos.
• Ontológico: define la naturaleza del sujeto cognoscente.
• Epistemológico: busca definir el carácter del conocimiento producido y el tipo de relación de
producción de ese conocimiento.
• Metodológico: hace aportes referentes al método a aplicar para producir el conocimiento.
• Ético: se dirige a definir la naturaleza de la relación entre investigadores-interventores y las
• ¿Ha cumplido la psicología comunitaria los objetivos que se planteó en su origen? ¿Los ha
cambiado?
Si, debido a que nace de una práctica transformadora y una metodología basada en la acción y la participación.
CAPITULO 2
¿Qué es la psicologia comunitaria?
En este capítulo presenta un análisis descriptivo de lo que es el objetivo de la P.C y una referencia general a la metodología de la psicología comunitaria, aquí se precisan la
denominacia y las características que definen esta rama de la psicología, que marcan su
carácter orientado hacia la transformación social y personal, dinámico - contextual, participativo - político, preventivo y generador de una practica que al momento de intervenir produce resultados
concretos y reflexión teórica también propone un proceso que facilite a las personas incrementar el control que tienen sobre sus condiciones, enfatizando en el papel del ambiente y la influencia de la conducta en la promoción de la salud y el bienestar. unitario.
Si bien en América latina la psicología comunitaria ha sido principalmente una psicología
social comunitaria, se indica por qué se adopta la denominación más genérica, ya que de esa
manera se incluyen otras tendencias, no menos marcadas por esa primera influencia, pero que a
partir de la última década han comenzado a desarrollar sus áreas específicas. Finalmente, se
describe brevemente cómo se originó el método predominante en la subdisciplina, señalando sus
características y los principios básicos que lo orientan.
1. El principio científico de que el método sigue al objeto. Los métodos no son independientes ni
son ellos los que determinan qué investigar. El método está inseparablemente unido a los
aspectos epistemológicos y oncológicos; por lo tanto, es el problema el que
determina qué método emplear, para qué y cuándo. De allí el carácter participativo de los
métodos comunitarios.
2. El carácter participativo de ese método, ya mencionado, que se manifiesta ya en su
implementación, ya en la discusión y reflexión de los resultados presentados y en la toma de
decisiones respecto de su uso.
3. El carácter activo del método. La orientación hacia la transformación de la psicología
comunitaria exige modos de conocer que respondan a las exigencias que plantean las
comunidades.
4. El carácter continuo de su aplicación. Esto se refiere a que si bien hay aplicaciones técnicas o
procesales de carácter puntual, toda intervención comunitaria supone una aplicación
metodológica que acompaña todas las acciones y relaciones que se ejecutan con la comunidad.
5. El carácter heurístico de este método, que en su necesidad de responder a las exigencias de la
situación debe generar modos sistemáticos de responder a sus características cuando ellos no
existen previamente.
6. El carácter contextualizado, que se expresa en la adaptación del método, de las técnicas y de
los procedimientos al contexto específico, cultural y comunal, en el cual se trabaja.
En líneas generales, lo que busca la Psicología comunitaria es sus intervenciones es: Que la comunidad sea consciente de sus problemas, de su situación y su identidad. Asimismo, propicia a que el grupo identifique sus propios recursos, para que puedan ser utilizados en la resolución de los problemas comunes.
Preguntas para reflexionar sobre psicologia y comunidad
• ¿En qué reside la especificidad disciplinar de la psicología comunitaria?
Reside en tres: Relatividad Cultural, Diversidad, Ecología como adecuación entre las personas y el medio ambiente.
• ¿Pueden otras disciplinas científicas cubrir el campo de acción de la psicología comunitaria?
La psicología comunitaria ha tenido contacto con otras ramas de la psicología y con otras ciencias sociales con las cuales mantiene vasos comunicantes, aportándole conceptos y métodos, transformados en el campo psicológico comunitario.
• ¿Qué aspectos positivos y qué aspectos negativos se derivan de la condición pluridisciplinar
presente en el surgimiento de la psicología comunitaria?
Haber surgido de una conjunción de ramas de la psicología y haber apelado a la integración de saberes provenientes de otras ciencias sociales multidisciplinariedad necesita entonces ser estudiado más que como un defecto o una limitación, como una condición debida al carácter complejo de la psicología comunitaria, pues es necesario reconocer que en ella se integran aspectos psicosociales, sociológicos, culturales, políticos.
CAPITULO 3
El paradigma de la psicología comunitaria y su fundamentación ética y relacional
¿Cuál es el modelo que resume este modo de construir conocimiento? Por modelo se
entiende aquí un modo de hacer y de comprender a partir del cual se genera nuevo conocimiento.
Modelo que no es vitalicio, sino que cumple durante cierto tiempo una función estructuradora y
sistematizadora del saber generado y que, en la medida en que un campo del saber avanza, puede
compartir espacio y tiempo con otros modelos alternativos. Con su creación se buscaba producir una forma de intervención en
los problemas psicosociales a fin de hacer una psicología efectivamente social, produciendo
además transformaciones en las personas y en su entorno, definidas y dirigidas por esas mismas
personas y no desde programas que, al prescindir de la participación de sus destinatarios, veían
limitada su eficacia a la calidad de sus ejecutantes y al término de su duración. El paradigma se
expresa en la psicología comunitaria a partir de los modos de hacer, al mismo tiempo que se
definen sus actores, agentes externos e internos, redefiniendo sus roles y señalando el campo
compartido de su acción. Como se ha dicho, pronto comienzan a elaborarse conceptos
explicativos y descriptivos, y con ellos se inicia la construcción teórica, a partir de la acción y de
la reflexión.
Ontológica: concierne a la naturaleza y definición del sujeto cognoscente, condición que
en la psicología comunitaria no se limita a un solo tipo de "conocedor" proveniente de una sola
institución social, casi siempre la ciencia. Como la psicología comunitaria reconoce el carácter
productor de conocimiento de los miembros de las comunidades, entonces la naturaleza de la
relación entre investigadores externos (psicólogas y psicólogos) y las personas que forman las
comunidades (aquellas que en la investigación tradicional son llamadas "sujetos") es un aspecto
fundamental en este paradigma.
Epistemológica: se refiere a la relación entre sujetos cognoscentes y objetos de
conocimiento, y en este paradigma está marcada por la complejidad y por el carácter relacional,
es decir, por el hecho de que el conocimiento se produce siempre en y por relaciones y no como
un hecho aislado de un individuo solitario.
Metodológica: trata sobre los modos empleados para producir el conocimiento, que en la
psicología comunitaria tienden a ser predominantemente participativos, si bien no se excluyen
otras vías.
Ética: remite a la definición del Otro y a su inclusión en la relación de producción de
conocimiento, al respeto a ese Otro y a su participación en la autoría y la propiedad del
conocimiento producido.
Política: se refiere al carácter y la finalidad del conocimiento producido, así como a su
ámbito de aplicación y a sus efectos sociales -esto es, el carácter político de la acción comunitaria- y a la posibilidad que todo ente tiene de expresarse y hacer oír su voz en el espacio
público.
Las consecuencias de esta posición ontológica para la psicología comunitaria son
evidentes. En primer lugar, toda consideración pasiva de la comunidad debe ser desechada y, por
lo tanto, sus miembros tienen el derecho de tomar decisiones sobre aquellos asuntos que les
conciernen, al igual que tienen el compromiso de llevarlas a cabo.
• La comunidad tiene el derecho a decidir qué tema se va a intervenir-investigar y cómo desea
que esto se haga;
• La comunidad es quien más se ve afectada por cualquier tipo de intervención-investigación. Por
lo tanto, nadie tiene el derecho a intervenir-investigar sin su consentimiento.
• La comunidad posee recursos para realizar sus propias intervenciones-investigaciones sin
necesidad de que vengan extraños a realizar dicha tarea.
• El rol del profesional en este trabajo debe ser de facilitador y no de experto.
Preguntas para reflexionar sobre aspectos paradigmáticos de la psicología comunitaria
• ¿Qué hacer si las personas de una comunidad, por ignorancia o por alguna norma cultural o
religiosa, hacen o dejan de hacer cosas que las perjudican y cuyos efectos dañinos los psicólogos
conocemos?
Este tipo de ámbito en donde la comunidad tiene diferentes perspectivas la psicología comunitaria tiene un aspecto participativo en donde el profesional debe respetar las formas pensar de la comunidad.
• ¿Qué hacen los psicólogos comunitarios con sus opiniones y su conocimiento científico
especializado?
Los modos de producción del conocimiento. Ampliación de las vías para producir conocimientos, introduciendo métodos participativos, biográficos y cualitativos centrados en la búsqueda del sentido, en la solución de problemas y en la transformación.
• ¿Es posible aceptar en un equipo de trabajo a personas cuyas convicciones religiosas, políticas
o culturales sean la principal motivación, no explicitada, para trabajar con la comunidad?
Admitir la capacidad constructora de conocimientos de cualquier categoría social, al escuchar las voces de los individuos que la integran, estamos respetando su derecho al espacio público. Y eso es política.
CAPÍTULO 4
Influencias y desarrollos teóricos en la psicología comunitaria
Los conceptos que esas teorías crearon se refieren a lo que pasa en los individuos, pero
centran en ellos la causa de sus problemas sin buscar qué fue lo que originó la pasividad, la
desmotivación o el bloqueo de la eficacia, considerando al mismo tiempo que su conducta
sumisa y apática es la que los excluye del éxito y el progreso. Las personas que se encuentran
ante circunstancias socioeconómicas y políticas adversas, fuera de su control, aprenden a no
confiar en sus propios esfuerzos a través de las experiencias de fracasos socialmente
establecidas. Las vías utilizadas para eso comprenden diversos mecanismos y medios entre los
cuales se cuentan:
• la influencia proveniente del ejercicio del poder en manos de aquellos a cuyos intereses
convienen esas circunstancias;
• las categorizaciones sociales establecidas a partir de procesos de exclusión de ciertos grupos;
• la expresión de estas condiciones a través de la educación formal e informal, de los medios de
comunicación social, de la religión, de la normativa social, mediante los cuales se divulgan e
inculcan explicaciones del orden del mundo.
Ramas éstas que se ocupan,
por definición, de procesos en los cuales las personas cambian, ya sea por adquirir
conocimientos, por desarrollar comportamientos o por recibir tratamientos y pautas
socializadoras que las definen como miembros específicos de determinadas categorías sociales
(alfabetizadas-analfabetas, cultas-incultas, normales-anormales, sanas-enfermas, libres dependientes, pertenecientes-excluidas, y así sucesivamente). Una de las preocupaciones internas y a la vez objeto de críticas externas en la psicología
comunitaria, durante sus primeros veinte años de existencia, fue la aparente ausencia de teorías
propias (ésa era la preocupación interna) o de teoría en general (acusación externa). La psicología comunitaria ha mantenido un interesante diálogo con otros movimientos y
tendencias de las ciencias sociales y también de la psicología, desarrollados a partir de la década
de los ochenta. Mencionaremos tres tendencias cuya expresión es no sólo evidente, sino
claramente distintiva en la psicología comunitaria latinoamericana actual: la perspectiva de la
psicología de la liberación, el enfoque de la psicología crítica y la tendencia sistémica. Las dos
primeras suponen formas de hacer y de comprender la praxis. Esto significa que no son teorías
sino posiciones paradigmáticas que influyen sobre las teorías y las aplicaciones concretas.
El carácter construido de la realidad no sustituye a su existencia. Y, en este sentido, la
producción psicológica comunitaria presenta ya una tradición de intervención que desecha las
formas vulgares del construccionismo, que en los años ochenta negaba la existencia de una
realidad, llevando a la parálisis la praxis producida por el relativismo, que si bien reconocía la
construcción del otro, no podía ver las construcciones del nosotros.
Preguntas para reflexionar sobre las explicaciones teóricas producidas en la psicología
comunitaria
• ¿Por qué hay coincidencia entre los postulados de la psicología comunitaria y la corriente del
construccionismo social? ¿O entre la psicología comunitaria y la psicología de la liberación?
¿Dónde residen esas coincidencias? ¿Dónde hay diferencias?
Primero, estos tres movimientos surgieron a principios de los años 1970 y 1980 como resultado de la crisis psicológica, especialmente de la psicología social, combinada con la inevitable necesidad de responder a las deficiencias e insuficiencias de igualdad de los países latinoamericanos. sociedad. En segundo lugar, porque la psicología comunitaria se caracteriza por el pluralismo metodológico y sus relaciones epistemológicas son similares: la complejidad y el individuo como sujeto social están construyendo su propio cambio social.
• ¿Dan cuenta las explicaciones teóricas construidas en la psicología comunitaria de los
fenómenos comunitarios? ¿Por qué sí y por qué no? ¿En qué aspectos? ¿Cómo?
Sí, porque los problemas sociales muestran los avances que ha tenido la psicología comunitaria, comunitaria tanto en enfoques participativos como intervencionistas, permitiéndonos comprender el funcionamiento de las comunidades, impulsados por diferentes conceptos que la comunidad ha creado a través de sus miembros y cómo y cuál es el papel. del propio psicólogo. Los aspectos interconectados crean colaboración entre actores y entidades externas sobre la situación propuesta por la comunidad, a partir de una reflexión encaminada a estimular el potencial de la comunidad a través de sus miembros para lograr la transformación social.
CAPÍTULO 5
Valores y principios orientadores de la psicología comunitaria
Se podía poseer a un ser humano como se
tiene una res o un gallinero lleno de aves de corral. La categoría de los seres libres estaba
entonces definida con un criterio de exclusión: los enemigos, naturalmente los extranjeros, que no
eran ciudadanos; los diferentes (por color, por rasgos, por costumbres) quedaban fuera de la
categoría de personas que podían ser libres. La presencia o ausencia de intención no era tomada en cuenta en esa ley. El derecho
romano constituyó un enorme avance sobre tal concepción, pese a que en materia de equidad le
faltaba bastante, pues consideraba a la mujer como si fuese una hija (loco filiaé) en todo aquello
referente a la administración de los bienes -si bien las cosas mejoraron un poco hacia fines del
imperio, pues ya podía autorizarse a las viudas a manejar el patrimonio-. La Edad Media tampoco
se caracterizó por la amplitud en ese sentido. Y todavía hoy, cada día, un número ingente de
personas muere de hambre o de enfermedades para las cuales se conoce la curación; o carece de
agua potable, de luz eléctrica, de servicios sanitarios y desconoce los signos con los cuales podría
perpetuar la memoria cotidiana y dejar cuenta de las metáforas que le permitirían expresar sus
vivencias, pues ni lee ni escribe.
Esos valores, presentes en la literatura con diferente grado de sistematización y de
elaboración conceptual, pueden organizarse en función de su referencia al ser o al hacer.
Son valores referidos al hacer de los actores comunitarios, los siguientes:
• La unión entre la teoría y la práctica. Desde fines de los años setenta había, en la
naciente psicología comunitaria, la convicción de que la relación entre la teoría y la práctica no
podía ni debía escindirse. La teoría sola, al desprenderse del asidero concreto de la aplicación a
circunstancias específicas, no sólo no logra demostrar sus alcances y sus limitaciones, sus
aciertos y sus errores, sino que además no logra dar fe de sí misma. La práctica sola, sin la
capacidad sistematizadora, relacionadora y explicativa de la teoría, se pierde en acciones sin
sentido para la producción de conocimiento. Gestos olvidados en el tráfago de la vida cotidiana.
En este principio reside el carácter científico de esta rama de la psicología y, en general, de toda
otra. Donde hay producción de conocimiento hay una estrecha relación entre teoría y práctica y lo
que las convierte en eso que llamamos praxis es la reflexión.
• La reflexión fundamentada en el diálogo es un valor íntimamente unido a la acción
desde la cual se genera y a la cual conduce, pues supone un análisis crítico que permite
desnaturalizar lo que ha sido naturalizado y, por lo tanto, es considerado como modo de ser esencial de ciertas cosas o hechos, que permite la movilización de la conciencia, en el sentido del
"darse cuenta", y que hace posible la recuperación crítica de la historia vivida. Es el examen que
transforma "la necesidad verbalizada en acción" y que permite deslindar las necesidades
inducidas de aquellas provenientes de carencias profundas e insoportables o de deseos no menos
intensos (Montero, 1998a: 221). Aquí como antes y como sigue, los valores son nuevamente el
conocimiento y la igualdad en su expresión más amplia y la concientización como expresión de
ese conocimiento.
• El poder y el centro de control ubicados en la comunidad. Quizás sea éste uno de los
principios más controvertidos, probablemente debido a lo profundamente arraigada que está la
concepción asimétrica del poder. Y en particular, en su relación con el saber. De tal manera que
es muy difícil aceptar que otros puedan saber (entendiendo como "otros" a todos los excluidos de
aquellas categorías detentadoras del control de ciertas formas del saber). Pero si se habla de
participación, y el método fundamental de esta psicología está centrado en ella (investigación
acción participativa), no es posible prescindir de este principio.
Además, debemos estar atentos a ciertas situaciones y hechos que pueden introducir esas
contradicciones entre el decir y el hacer comunitarios, en relación con los valores asumidos como
guía ética. Por ejemplo, una planificación desorganizada que lleva a la incoordinación entre
objetivos, planes y modos de acción, y direcciones específicas.
Preguntas para reflexionar sobre los valores en el trabajo comunitario
• ¿Qué valor (o valores) considera usted imprescindibles para realizar un trabajo comunitario?
Relaciones respetuosas, Trabajo y Colaboración, Democracia y autonomía, Conocimiento, Responsabilidad compartida
• ¿Por qué la psicología comunitaria ha asumido los valores que se presentan en este capítulo?
Porque en cierto sentido, esto ayudará al psicólogo a comprender cómo, por qué y para qué se realizan las actividades cotidianas de la comunidad, lo que de por sí le permitirá comprender la motivación para poder lograr y crear buenas relaciones. y puede ejecutar el proyecto correctamente.
• ¿Para qué sirven los principios y valores que orientan la psicología comunitaria?
Nos llevan a construir teoría que contribuya a la práctica y así contribuir a un proceso continuo de reflexión. Actúan como detonantes de actividades sociales en las que intervienen los propios miembros de la comunidad o a través de reflexiones que tienen lugar entre factores externos e internos en el proceso de trabajo.
• ¿Es realmente necesario que el trabajo comunitario se fundamente en los valores mencionados
en este capítulo?
Para llevar a cabo un proyecto de integración es importante tener en cuenta los valores relacionados con la existencia y funcionamiento de las entidades comunitarias, dado que existe una relación constitucional entre ellas, es necesario desarrollar el trabajo con la comunidad de manera oportuna.
CAPÍTULO 6
El quehacer comunitario
Ciertamente, en comunidades marcadas por las carencias socioeconómicas, los agentes
externos con la etiqueta profesional suelen ser vistos, correctamente, como pertenecientes a un
estatus socioeconómico superior, pero la labor comunitaria comienza por establecer relaciones de
respeto entre todas las personas involucradas en la relación, y al plantearse el bienestar y el
fortalecimiento de las personas para que pueden ejercer su condición de ciudadanas y se
reconozcan como tales, ejerciendo sus deberes y usufructuando sus derechos, debe crearse una
relación dialógica en la cual las diversas voces, con su variedad de acentos, tengan la misma
oportunidad de hacerse oír, de intervenir, de ser oídas y de recibir respuesta. Es esa interacción
viva y fructífera la que permite que todos aprendamos de todos, enseñándonos mutuamente. Al mismo tiempo, una parte considerable de los esfuerzos de la nueva rama me dirigida a
trabajar por la salud comunitaria, campo en el cual lo social, lo clínico y lo sanitario se han unido
produciendo interesantes resultados.
De hecho, en la última década se ha estado desarrollando un
área clínica comunitaria, cuya definición está siendo construida en la praxis de jóvenes
psicólogos clínicos interesados en responder a los problemas clínicos presentes en las
comunidades, generando una práctica que salga del consultorio y llegue a los ámbitos en los
cuales se forma, deforma, reforma y transforma la conducta y, con ella, la vida de las personas. Más aún, introducir a un grupo de estudiantes por primera vez en una comunidad puede
ser tan duro para ellos como para la comunidad. La psicología comunitaria habla de un proceso
de familiarización que puede durar años, pero que en sus primeros momentos exige una
presentación, conocerse, un reconocimiento del lugar (cualquiera que sea), aprender sus
características y dejar que las personas de los grupos comunitarios con los cuales trabajamos
también se familiaricen y nos conozcan, y entender de qué se trata la relación que allí se está
iniciando para quienes vienen o se ven por primera vez, frente a frente.
Esa formación acompaña siempre la enseñanza académica sistemática con la
práctica del trabajo comunitario. Eso he hecho y eso he visto hacer. También he visto prácticas
paternalistas y estudios escindidos, en los cuales por un lado va la "teoría" (usado ahora el
término en el sentido vulgar de conocimiento desprovisto de contacto con una base en la acción
concreta) y, por otro, una serie de prácticas desprovistas de sentido, de carácter episódico. Pero
esos casos no vienen a cuento, pues aquí se ha tratado del quehacer en la psicología comunitaria,
para lo cual a lo ya dicho se ha sumado una revisión somera de los aportes señalados por la
literatura y provenientes de la experiencia.
Preguntas para reflexionar sobre el ejercicio profesional en la psicología comunitaria
• ¿Cuándo se dialoga y cuándo se hace una consulta?
¿Dialogan los consultores comunitarios? ¿Cómo?
Tanto los actores externos como los internos participan en un diálogo cuando expresan y escuchan sus opiniones o puntos de vista sobre una situación determinada de una manera mutuamente constructiva y acuerdan la naturaleza de los problemas y las posibles soluciones a situaciones problemáticas. Por el contrario, se le consulta cuando quiere obtener información o consejo de un experto sobre un problema que preocupa a la sociedad, con vistas a solucionarlo.
• ¿Cómo hacen los profesionales de la psicología comunitaria para introducir en su trabajo con
comunidades los conocimientos propios de su disciplina?
El lenguaje contextual es esencial para la transferencia de conocimiento y tecnología, por lo que los psicólogos comunitarios necesitan saber cómo expresar su conocimiento y comprensión sobre un tema determinado de manera profesional. Deben integrar consistentemente sus ideas y conocimientos en conversaciones o intervenciones con las personas, comprendiéndose entre sí, por lo que es importante la colaboración y el trabajo propositivo entre los integrantes.
• ¿Qué pasa y qué hacer cuando personas o grupos de una comunidad no siguen las sugerencias,
indicaciones, recomendaciones, advertencias o comentarios (analice cada opción) hechas por los
agentes externos (psicólogos comunitarios)?
Esto significa que no se crea una conexión social real o no se cumple alguna norma social y por lo tanto no se crea el vínculo a la actividad según lo acordado, por lo que buscaremos otros métodos para crear vínculos. integración comunitaria.
CAPÍTULO 7
Comunidad y sentido de comunidad
Una comunidad, entonces, está hecha de relaciones, pero no sólo entre personas, sino
entre personas y un lugar que, junto con las acciones compartidas, con los miedos y las alegrías,
con los fracasos y los triunfos sentidos y vividos otorga un asiento al recuerdo, un nicho a la
memoria colectiva e individual. Un lugar construido física y emocionalmente del cual nos
apropiamos y que nos apropia, para bien y para mal. Un aspecto fundamental es la conciencia, no sólo aquella inherente al sentido de
comunidad, sino igualmente la referida a las circunstancias de vida compartidas. Este es un
aspecto particularmente importante por cuanto quizás el aspecto más identificador de la
comunidad es ese reconocerse como participantes en un proceso históricamente vivido, que
afecta a todos, a pesar de las múltiples diferencias que puede haber entre las personas que
constituyen la comunidad y, además, justamente por esa diversidad. Aspectos constituyentes del concepto de comunidad
En estas definiciones dadas desde dentro de las comunidades se deben resaltar los
siguientes aspectos que marcan el concepto de comunidad para las personas entrevistadas y que
ilustran el punto:
• La comunidad como punto de encuentro. Ese punto es buscado por algún grupo de personas. Y
en ese punto está la coincidencia, el juntarse, el encuentro. Es decir, la relación.
• Integrarse con el vecino. El encuentro no es con cualquier persona, sino con los vecinos, lo cual
señala implícita, pero claramente, tanto un ámbito espacial como una relación cotidiana dada por
la cercanía espacial. Y remite, igualmente de manera implícita, a un espacio específico en el cual
se ha forjado una historia, un devenir: el vecindario en estos casos.
• El sentimiento vocalizado de ser un nosotros. En la conjunción del encuentro de vecinos surge
la conciencia del nosotros. Y allí se reconoce el SdeC.
• Relaciones sociales estrechas que suponen solidaridad, ayuda, la seguridad derivada de la
confianza en los otros, la unión, el compartir lo bueno y lo malo.
• La creación de un espacio o ámbito tanto físico como psicológico de seguridad, de pertenencia,
donde los sonidos y las miradas establecen una suerte de intimidad socializada.
A partir de esta definición basada en la afectividad señalan cuatro componentes del
SdeC.
• Membresía: abarca la historia y la identidad social compartida por los miembros, los símbolos
comunes, la seguridad y el apoyo emocional, la inversión personal en la comunidad; los derechos
y deberes provenientes de esa membresía, las gratificaciones por el hecho de pertenecer a la
comunidad, y finalmente los límites de la membresía, que por experiencia de trabajo creo que son
sumamente difíciles de demarcar, pues cambian constantemente y son imprecisos, a la vez que
muy importantes para el sentimiento de pertenencia.
• Influencia: la capacidad, tal como es percibida, de inducir a otros a actuar de una cierta forma,
así como de ser consultados o de que su opinión sea escuchada y pese en la comunidad.
Asimismo, se considera también la capacidad percibida de que una persona sea influida por el
grupo, al igual que la de que la comunidad pueda influir en sus miembros y sobre otros grupos.
Este componente implica la cohesión y la unidad del grupo, así como, según el caso, la
conformidad que pueda darse dentro de él.
• Integración y satisfacción de necesidades: se refiere a los beneficios que la persona puede
recibir por el hecho de pertenecer a la comunidad en términos de estatus, respeto, valores
compartidos, popularidad y ayuda material y psicológica en momentos de necesidad. Por
ejemplo, las redes comunitarias son muy efectivas en este sentido.
• Compromiso y lazos emocionales compartidos: pertenecer a una comunidad significa compartir
fechas y acontecimientos especiales, conocer a la gente por su nombre y sobrenombre, mantener
relaciones estrechas y afectivas con muchas personas, saber que se cuenta con ellas en momentos
de alegría y de tristeza.
Pregunta para reflexionar sobre la noción de comunidad y el sentido de comunidad
• ¿En qué formas ha ayudado a la comprensión del concepto de comunidad y a la relación entre
agentes externos e internos la producción de conceptos como el sentido de comunidad
(individualmente construido o socialmente compartido; psicológico o cultural)?
Este sentido de comunidad es creado por miembros de la comunidad que se sienten identificados como parte de un contexto donde pueden trabajar juntos para lograr un mejor desarrollo. Así vemos que su existencia representa una orientación positiva que apoya y fortalece a la comunidad, por el contrario, su ausencia conducirá a la división y destrucción de la comunidad. Además, el cambio en la perspectiva de un activista, que ve a la comunidad como un sentimiento más que como un entorno o lugar, está ligado a la identidad, el sentido de pertenencia y el nivel de participación de cada uno de los sujetos de transformación.
CAPÍTULO 8
La participación y el compromiso en el trabajo comunitario
Los miembros de una comunidad pueden tener conocimientos provenientes de su cultura
y sus tradiciones que pueden ser muy valiosos y respetados, pero que también podrían entrar en
contradicción con los cambios necesarios para la comunidad, tal como se los define desde pautas
socialmente establecidas, externas a la comunidad. Puede ocurrir que las creencias y costumbres
o los valores sostenidos en una comunidad sean el fundamento de ciertas conductas, de ciertos
modos de vida que impliquen peligros, que causen formas de exclusión o de maltrato, o que
mantengan la ignorancia respecto de ciertos fenómenos. hos civiles y cumplir nuestras
obligaciones ciudadanas son acciones marcadas políticamente. Todos tenemos ideas políticas,
conductas políticas, pero el aspecto político de cada ciudadano no está necesariamente ligado a
aspectos partidarios, pues sólo una fracción pequeña de la ciudadanía milita en partidos políticos.
Por lo tanto, si se quiere evitar la polarización de los miembros de una comunidad, con la
consiguiente división y abstención o participación en función de intereses partidarios y no
comunitarios, es necesario que, sin desprenderse de las ideas políticas que individualmente se
tengan, la participación comunitaria esté orientada por el compromiso con la comunidad y sus
intereses. Y que la afiliación política personal se mantenga separada del trabajo comunitario.
Por otra parte, la participación de las personas no está aislada de las prácticas comunes
imperantes en la vida social de un país, una región, un área, una comunidad. Y esto significa que
dicha participación puede estar influida por tendencias políticas, religiosas o de cualquier otro
tipo de las cuales provengan ciertos intereses, ciertas necesidades que podrían bloquear, desviar
o, incluso, hacer peligroso el trabajo psicosocial comunitario, por ejemplo, en áreas tales como la
salud o la organización social. Las palabras compromiso y comunidad casi siempre van unidas, sobre todo cuando se
habla del trabajo comunitario. A menudo escuchamos que es necesario comprometerse con dicho
trabajo, o con los objetivos y las metas de la comunidad. O bien, se dice que alguien carece de
compromiso o que estaba o no estaba comprometido con lo que se hacía. El compromiso asume
así visos de cualidad, de virtud, de condición necesaria para trabajar en, con y para la comunidad.
Compromiso es:
• Acto crítico de encuentro y superación, entre
agentes externos e internos.
• Valoración de lo popular en sí mismo.
• Respeto por el saber popular y recuperación
del mismo.
• Conocimiento de la intervención de lo
subjetivo en lo objetivo y viceversa.
• Reconocimiento del derecho a participar en la
investigación que tienen los miembros de la
comunidad.
• Articulación de teoría y práctica para lograr
la transformación del conocimiento y del
mundo.
• Consideración activa del ser humano.
Compromiso no es:
• Algo que nace de intereses subjetivos e
ideológicos.
• La anulación del agente externo en los
agentes internos.
• Populismo.
• Adopción de la visión del sujeto de
investigación, considerando, acríticamente,
que la verdad está en él.
• Beneficencia, caridad.
• Activismo.
• Empirismo irreflexivo.
• Razones altruistas destinadas a beneficiar a uno o más individuos: Estas razones estarían
unidas a la empatía, es decir, "sentimientos orientados hacia los otros congruentes con el
bienestar percibido para otra persona",
• El colectivismo: servir a la comunidad para beneficiarla. Por colectivismo se entiende la
motivación para lograr el aumento del bienestar de un grupo o colectivo. Justamente por pertenecer a una comunidad específica existe el sentido de
comunidad, la necesidad en relación con ella, el propósito de satisfacerla y la posibilidad de
desear lo mejor para esa comunidad.
• Los principios: trabajar por la comunidad en función de principios éticos y morales tales como
la justicia y la equidad o los derechos humanos. Este es el tipo de motivación que debería subyacer a toda
otra consideración, pero el relativismo en su aplicación que se desprende de lo señalado por los
autores mencionados nos permite entender por qué se arrasa un país y luego se establece un
programa de ayuda a los huérfanos, las viudas, los mutilados y los desplazados sobrevivientes.
Preguntas de interés para definir el compromiso
• ¿Qué intereses económicos se reflejan en la práctica comunitaria?
En cierto sentido, como parte del trabajo social, se centran más en la idea de fortalecer y utilizar las propias capacidades de las personas, aumentando la participación de las personas para que puedan crear una comunidad próspera y empoderada, es decir, una que pueda ser financieramente sostenible a través de la sociedad. capacidad de juzgar.
• En la sociedad actual, ¿con qué grupos se deberá comprometer quien quiera realizar trabajo
comunitario?
Organizaciones que persiguen fines sociales (voluntariado, servicio público, etc.), así como organizaciones científicas, técnicas, gubernamentales y no gubernamentales.
• ¿Por qué no todas las personas beneficiarías del trabajo psicosocial comunitario participan con
la misma asiduidad y grado de intensidad? ¿Por qué otras lo hacen con gran dedicación?
Porque como sabemos existen diferentes niveles de involucramiento y participación dentro de una misma comunidad e incluso a lo largo de la vida de las personas, dentro de una comunidad hay personas que están más involucradas en las actividades/actividades que se realizan mientras que otras no, pero esto no.
• ¿Cómo podría medirse el compromiso con una comunidad?
El nivel de participación es proporcional al nivel de participación e interacción en los distintos niveles a los que están obligados o comprometidos según sus motivaciones, debido a su carácter no monolítico de representación.
CAPITULO 9
Procesos psicosociales comunitarios
Nuevamente, como en el caso de las teorías
de la atribución desarrolladas paralelamente a estas descripciones, la psicología de la cognición
social estudia aspectos que permiten explicar, desde el nivel psicológico, formas complejas de la
conducta social que en el caso de las comunidades es necesario conocer para poder trabajar,
como lo plantea la psicología social comunitaria, por la transformación social. La problematización conduce, entonces, a la desnaturalización, pues al problematizar el
carácter esencial y natural adjudicado a ciertos hechos o relaciones, se revelan sus
contradicciones, así como su carácter ligado a intereses sociales o políticos y sus limitaciones
respecto de la capacidad de avanzar o de superar situaciones negativas o limitantes. Cuando en la
psicología comunitaria se detectan y se jerarquizan las necesidades de las comunidades y
recursos, como primer paso en los programas de intervención-investigación, la problematización
y desnaturalización son procesos psicosociales intrínsecos al proceso. Y los pasos necesarios para
hacer esa identificación, esa jerarquización y evaluación de necesidades y recursos, al
problematizar y revelar el carácter socialmente construido, así como los intereses implicados en
esa construcción naturalizante, forman parte de un proceso de concientización o concienciación,
como también puede leerse en algunos autores.
Esa movilización tiene un carácter liberador y supone una posición política, en el sentido
amplio del término. Es decir, en el sentido de ser un ciudadano consciente. Y por cuanto conlleva
un proceso de producción de conocimiento que conduce a revelar causas, a establecer
conexiones, a levantar el velo de la ignorancia necesaria para el mantenimiento de un estado de
cosas, acarrea un proceso de desideologización. Estos, por arriesgados que sean, no serán nunca tan repulsivos como aquéllas. Son
entonces circunstancias de vida en las que, al no ser posible seguir siendo objeto de su
negatividad, se produce la ruptura de la ficción de naturalidad, de manera que ninguno de los
mecanismos adaptadores e ideologizadores funciona ya, dado que el carácter negativo de esas
circunstancias las hace absolutamente insufribles.
Lo interesante es que este
ejemplo revela que aun cuando se están discutiendo problemas de la vida cotidiana en
circunstancias precarias, las personas pueden tener no sólo una buena opinión de sí mismas, lo
cual es necesario para poder impulsar y ejecutar transformaciones, sino que además lo hacen a
partir de afectos positivos que les permiten ver sus recursos inmateriales. En ese caso fueron
mencionados los siguientes:
• La unión entre los miembros del grupo.
• El ambiente de alegría, festividad y conocimiento mutuo.
• El método empleado para trabajar.
• El cumplimiento de los compromisos asumidos.
•La afectividad y receptividad, y el hecho de sentir que las opiniones personales eran tomadas en
cuenta.
Preguntas para reflexionar sobre procesos psicosociales comunitarios
¿Cómo se sabe quién o quiénes están ideologizados y por qué?
Se caracteriza por su conocido campo de conocimiento en el que se sistematiza y organiza la realidad cotidiana a través de los procesos de familiarización y normalización de situaciones adversas y de acostumbrarse a circunstancias nuevas, adaptarlas a circunstancias conocidas, integrarlas con circunstancias conocidas, y transformar. se vuelven cosas familiares. Del mismo modo, todas las personas tienen estilos de vida que son productos y productores de patrones estructurados de comportamiento regular y relativamente estable, algunos de los cuales son reforzados por el mundo.
¿Cómo se distinguen las situaciones o ideas naturalizadas de los comportamientos y las
opiniones correspondientes a pautas culturales?
Las situaciones o ideas naturalizadas se diferencian de los modelos culturales principalmente en su capacidad de crear contenidos, conformando un cuerpo creativo dentro de su propio contexto, a pesar de comunicarse con micro espacios de la vida cotidiana pero aún transitando por la misma realidad.
¿Cómo se expresa la afectividad en las comunidades con las cuales usted trabaja? ¿Cómo la
expresa usted mismo?
La expresión de la afectividad puede variar en diferentes comunidades y contextos. En el caso de las comunidades con las que se trabaja, es importante tener en cuenta que la afectividad puede ser una parte importante de la vida cotidiana y las relaciones interpersonales. Algunas formas en que se puede expresar la afectividad en estas comunidades pueden incluir:
- Comunicación abierta y honesta: La comunicación es una forma importante de expresar la afectividad. En las comunidades, puede ser importante fomentar la comunicación abierta y honesta para que las personas se sientan cómodas expresando sus sentimientos y emociones.
- Apoyo emocional: Las comunidades pueden ser un lugar donde las personas buscan apoyo emocional de los demás. Esto puede incluir escuchar a alguien que necesita hablar, ofrecer palabras de aliento o simplemente estar presente para alguien que está pasando por un momento difícil.
- Celebraciones y rituales: Las comunidades pueden tener celebraciones y rituales que les permiten expresar su afectividad de manera colectiva. Estos pueden incluir fiestas, ceremonias religiosas o culturales, o simplemente reuniones informales para compartir momentos especiales.